Situado en el centro de Lisboa, Inglesinhos - Castelo es un complejo de apartamentos que ofrece WiFi gratis y cuenta con 5 habitaciones. Se encuentra a solo 800 metros de la Plaza del Comercio y cerca del Castillo de San Jorge, ofreciendo a los huéspedes una vista tranquila hacia la calle.
La propiedad está convenientemente ubicada a poca distancia a pie del Mirador da Senhora do Monte (1,2 km), así como del Rossio y el Teatro Nacional Dona María II. El Estadio de Fútbol Luz y el Monasterio de los Jerónimos están aproximadamente a 7,4 km. El Oceanario de Lisboa se encuentra a 8,7 km, mientras que el aeropuerto Humberto Delgado queda a solo 7 km.
Cada espacioso apartamento incluye un salón, tres dormitorios independientes con aire acondicionado y entre cinco y seis camas por unidad. Los huéspedes encontrarán cocinas americanas bien equipadas con placa eléctrica, frigorífico, lavavajillas, horno y microondas junto con utensilios de cocina, además disponen de cafeteras y hervidores eléctricos para preparar café o té. Las unidades también cuentan con baños privados con ducha o bañera más secadores de pelo.
Entre las comodidades adicionales se incluyen televisores planos con servicios en streaming en todas las habitaciones junto con zonas para sentarse y mesas para comer que brindan confort. Las necesidades de lavandería quedan cubiertas por lavadoras dentro de cada apartamento mientras que otros servicios como planchas, tendederos para ropa, escritorios e incluso cunas para bebés mejoran aún más la estancia. La conexión WiFi gratuita abarca todas las áreas, sin embargo los pisos superiores son accesibles únicamente por escaleras.
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El apartamento estuvo limpio, amplio y bien equipado, con una cocina grande, lavadora y secadora, aire acondicionado en cada habitación y en las zonas comunes. Tenía cápsulas de café y una botella de vino portugués. La ubicación fue tranquila, en una colina pero lo suficientemente céntrica para llegar caminando en 15-20 minutos a varios sitios. Cerca había supermercados y ascensores gratuitos al castillo. Carolina ayudó mucho con la comunicación y el equipaje. El piso estaba en el cuarto nivel con cinco tramos de escaleras, aunque se podía subir directamente con taxis oficiales de techo verde hasta la puerta del apartamento.



