El apartamento Nice View Bairro Alto, ubicado en una calle tranquila de Lisboa, se encuentra a solo 1,3 km de Rossio y a 1,4 km del Teatro Nacional Dona María II. Este apartamento cuenta con un balcón con vistas a la ciudad y dispone de una habitación para alojamiento.
La propiedad está situada a 1,4 km de la Plaza del Comercio, a 2,4 km del Castillo de San Jorge y a solo 3,6 km del Mirador da Senhora do Monte. El Monasterio de los Jerónimos se encuentra a 6,2 km y el Estadio de Fútbol Luz está accesible en 7,9 km, el Aeropuerto Humberto Delgado queda a 10 km.
Este apartamento de un dormitorio incluye una sala de estar y un baño equipado con ducha abierta y artículos de aseo gratuitos. La cocina americana completamente equipada dispone horno, microondas, frigorífico, tostadora, cafetera eléctrica, hervidor eléctrico y utensilios para preparar té y café, además cuenta con mesa comedor con trona para niños.
Los huéspedes disfrutan de WiFi gratis en todo el alojamiento junto con canales por cable en la sala y enchufes junto a la cama para mayor comodidad. Entre las comodidades adicionales están calefacción, plancha, tendedero para ropa, lavadora y armario, bajo petición se pueden proporcionar cuna o moisés para bebés. Las medidas de seguridad incluyen extintores dentro del apartamento mientras que el acceso a plantas superiores es únicamente mediante escaleras.
Confirma tu estadía con nosotros en sleephotelslisbon.com y acumula momentos inolvidables.
Habitaciones: 1Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Nice View Apartment Bairro Alto
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
El apartamento resultó amplio y cómodo, situado en un barrio seguro muy cerca del casco antiguo. Las vistas desde las grandes ventanas ofrecían una panorámica encantadora y auténtica de la ciudad, especialmente al atardecer desde un mirador cercano muy popular. Entre los detalles prácticos se incluía café para las primeras mañanas, hervidor eléctrico, secador de pelo y un calefactor eléctrico debido a la ausencia de calefacción central. La comunicación con el anfitrión fue fluida y siempre dispuesta a ayudar, además se podía dejar el equipaje tras hacer el check-out. El acceso al piso implicaba subir unas escaleras estrechas poco adecuadas para maletas grandes, algo habitual en alojamientos lisboetas.









