



Instalaciones de la habitación
- Aislamiento acústico,
- Cunas o camas infantiles
Baño
- Baño en suite,
- Regadera,
- Baño con bañera o ducha
Comida y bebida
- Máquina de café
Vistas y exteriores
- Vistas a un patio interno
Accesibilidad
- Acceso por elevador
Rua de São Pedro de Alcântara 39-49, 1250-237 Lisboa, Portugal
El Palácio Ludovice Wine Experience Hotel, un hotel de 5 estrellas situado en Lisboa, ofrece un spa y centro de bienestar. Se encuentra a solo 600 metros del Teatro Nacional Dona Maria II y a 500 metros de Rossio. Este elegante hotel cuenta con 61 habitaciones con vistas a la ciudad o al patio interior, que combinan confort con el encanto histórico.
El establecimiento está cerca de varios lugares emblemáticos como la Plaza del Comercio, el Castillo de San Jorge y el Mirador da Senhora do Monte. Los huéspedes disfrutan de fácil acceso al centro de Lisboa, ubicado a 1,2 km, mientras que el aeropuerto Humberto Delgado se halla a 9 km del hotel, con servicio de traslado al aeropuerto disponible por un suplemento.
Las opciones de alojamiento van desde habitaciones dobles insonorizadas hasta amplias suites con una o dos camas. Cada habitación dispone de cafetera, baño privado con ducha o bañera según preferencias, caja fuerte y zona de estar que incluye sofás o sofás cama cuando corresponde, algunas unidades cuentan además con balcón que ofrece vistas vibrantes de la ciudad.
Entre los servicios para huéspedes destacan asistencia en recepción personalizada (conserjería), limpieza diaria y lavandería junto con servicios adicionales como tintorería y planchado. El hotel proporciona WiFi gratuito en todas las áreas y aparcamiento en garaje privado. Para comer hay un restaurante donde se sirve desayuno tipo buffet o carta así como un bar, también hay servicio de habitaciones disponible las 24 horas para mayor comodidad.
El palacio, cuidadosamente restaurado, ofreció habitaciones elegantes con una limpieza impecable y una decoración que combinaba lo tradicional con toques modernos. La ubicación fue inmejorable, en pleno centro y cerca de las principales atracciones del animado barrio de Bairro Alto. El personal se mostró amable y muy atento tanto en la recepción como en el bar y el restaurante. El desayuno destacó por su presentación cuidada y se consideró uno de los mejores disponibles. Las catas de vino resultaron muy amenas e instructivas gracias a la presencia de un sommelier experto.






